Los árboles son fundamentales para la vida: producen oxígeno, purifican el aire, forman suelos fértiles, previenen la erosión, mantienen limpios los ríos, captan agua para los acuíferos, sirven de refugio para la fauna, reducen la temperatura del suelo, propician el crecimiento de otras especies y regeneran los nutrientes del suelo.
La reforestación es clave para restaurar la salud de los ecosistemas, asegurando el desarrollo y la supervivencia de diversas formas de vida. Con este propósito, la Mancomunidad NASMAR, a través del proyecto ECOMAR en colaboración con UICN y su Programa Conservando Ecosistemas Costeros, y gracias al apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), llevó a cabo una importante campaña de reforestación en la microcuenca de Santa Isabel, Namasigüe. Esta acción contó con la valiosa colaboración de representantes de la alcaldía municipal, el ICF, Amigos de la Tierra, el organismo de la microcuenca Santa Isabel, patronatos, la junta de agua, estudiantes y la comunidad en general.
Es vital destacar la participación activa de los jóvenes en esta campaña de reforestación, ya que ellos representan el futuro y la continuidad de estas acciones. Involucrar a las nuevas generaciones en la conservación del medio ambiente no solo asegura la protección de nuestros recursos naturales, sino que también fomenta en ellos una conciencia ambiental que les permitirá seguir promoviendo la sostenibilidad en sus comunidades.








